Resuelven misterio de un meteorito marciano gracias a una toxina que hace vomitar a los cerdos

Unos investigadores escoceses encontraron un extraño compuesto en el meteorito marciano Lafayette que les ayudó a determinar cómo fue que el objeto rocoso llegó a la Universidad de Purdue, en Estados Unidos.

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Hace casi 100 años, un meteorito proveniente de Marte aterrizó en la Tierra en algún lugar del estado de Indiana, en Estados Unidos. En 1929, este valioso objeto, llamado Lafayette, fue hallado en un cajón del departamento de biología de la Universidad de Purdue, pero nunca se supo cómo fue que llegó allí.

Recientemente, y tras el análisis de los componentes químicos de un pequeño trozo de Lafayette, un grupo de investigadores ha logrado resolver cómo fue que este meteorito de millones de años de antigüedad terminó en el centro universitario estadounidense, y quién lo habría donado, según se detalla en un trabajo publicado hace una semana por la revista Astrobiology.

Una toxina que produce vómitos en humanos y cerdos

Los investigadores, liderados por Aine O’Brien, geoquímica orgánica ambiental y planetaria de la Universidad de Glasgow, trituraron una pequeña muestra del meteorito y buscaron diferentes elementos y compuestos de esta prístina roca marciana.

Los científicos buscaban moléculas orgánicas que indicaran que alguna vez hubo vida en el planeta rojo. Sin embargo, rápidamente se dieron cuenta de que lo que encontraron eran compuestos de la Tierra.

Entre los miles de elementos hallados, la investigadora identificó el deoxinivalenol (DON), una vomitoxina que se encuentra presente en un hongo que crece en cultivos de avena, trigo o maíz. Cuando se ingiere, produce enfermedades y vómitos en seres humanos y animales, especialmente en cerdos.

El meteorito se contaminó con la toxina tras caer en un estanque

Los científicos llegaron a la conclusión de que el DON se podría haber encontrado precisamente en los campos de cultivo de Indiana hace poco más de 100 años. Con ayuda de agrónomos y botánicos de la Universidad de Purdue, los investigadores descubrieron que este hongo empeoró el rendimiento de las cosechas en 1919 y 1927.

De esta manera, y según los antiguos relatos de avistamientos de bolas de fuego y meteoritos, se presume que el meteorito se contaminó con la toxina tras caer a un estanque en las cercanías de los cultivos.

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